
Isabel Muñoz (Barcelona, 1951)
Con apenas 20 años se traslada a Madrid en donde se matricula en Photocentro. Aunque descubrió la fotografía con 12 o 13 años gracias a una cámara Instamatic. En la capita conoce a Ramón Mourelle y Eduardo Momeñe, sus grandes referentes. A comienzos de los 80 se inicia en la fotografía para cine, llegando a realizar la misma para dos películas: Sal Gorda y Penumbra. A mediados de esa misma década se traslada a Nueva York buscando ampliar conocimientos técnicos para posteriormente regresar a España y organizar su primera exposición en 1986: "Toques", realizada en el Instituto Francés.
Trabaja por temas lo que la ha llevado a viajar por el mundo entero convirtiendo su obra en una auténtica enciclopedia de contrastes y lenguajes: la danza, el lenguaje corporal,
la violencia o la infancia, han sido el leimotiv de sus trabajos más representativos. Tras centrarse en el blanco y negro en el 2003 vuelve a redescubrir el color y comienza a a trabajar el color digital.
Y con su trabajo "Cuenca en la mirada", se reencuentra con el retrato. La fotógrafa consigue con sus grandes formatos no sólo un gran realismo sino contar historias por lo que sus imágenes son una fuente informativa en sí mismas, por lo que podría decirse que sus trabajos se mueven entre el retrato y porqué no el fotoperiodismo.
Su obra se puede encontrar en la Maison Européenne de la Photographie de París, el New York Museum of Contemporary Art, o en colecciones privadas.
1 comentarios:
Las experiencias marcan a los indivuduos. Tattos, piercing etc... forman parte de esas experiencas humanas, representaciones gráficas visuales perennes de nuestros pensamientos. Como una marca de guerra, las heridas quedan plasmadas en nuestra piel para el resto de nuestros días. Fotografía bellisima, intensa, dramática... me hace pensar en la vida del sujeto fotografiado.
Publicar un comentario